Una salsa con notas tropicales, un toque ligeramente picante y un equilibrio entre lo ácido y lo dulce.
Combina muy bien con tofu dorado, verduras asadas o preparaciones de inspiración asiática.
Ingredientes
- 1 taza de piña fresca picada
- ¼ de taza de agua
- 2 cucharadas de vinagre de arroz
- 1 cucharadita de jengibre fresco rallado
- 1 cucharada de salsa de soya
- ½ cucharadita de Monk Fruit Puro, ajustable según la concentración del producto
- 1 cucharadita de fécula de maíz
- 1 cucharada de agua fría para disolver la fécula
Preparación
- Coloca la piña y el ¼ de taza de agua en una cacerola pequeña.
- Cocina a fuego medio durante 5–7 minutos, hasta que la fruta comience a suavizarse.
- Añade el vinagre de arroz, el jengibre, la salsa de soya y el Monk Fruit Puro.
- Mezcla la fécula de maíz con la cucharada de agua fría hasta disolverla por completo.
- Incorpora esta mezcla a la cacerola mientras revuelves constantemente.
- Cocina durante 2–3 minutos más, hasta que la salsa espese ligeramente.
- Retira del fuego. Puedes dejarla con trocitos de piña o licuarla para obtener una textura uniforme.















