Una crema suave y aterciopelada en la que la dulzura natural de la zanahoria se combina con el sabor cálido de la cúrcuma.
Es ideal como entrada o para una comida ligera acompañada de pan tostado.
Ingredientes
- 4 zanahorias medianas, peladas y en rodajas
- ¼ de cebolla blanca
- 1 diente de ajo
- 3 tazas de caldo de verduras
- ½ cucharadita de Cúrcuma
- 2 cucharadas de crema de leche o crema vegetal sin azúcar
- 1 cucharadita de aceite de oliva
- Sal y pimienta al gusto
Preparación
- Calienta el aceite de oliva en una olla a fuego medio.
- Agrega la cebolla picada y cocina durante 3 minutos, hasta que comience a suavizarse. Incorpora el ajo y cocina 30 segundos más.
- Añade las zanahorias y la Cúrcuma. Mezcla durante un minuto para integrar los aromas.
- Vierte el caldo de verduras, lleva a hervor y después reduce el fuego.
- Tapa parcialmente y cocina durante 18–25 minutos, hasta que las zanahorias estén completamente suaves.
- Retira del fuego y deja reposar unos minutos. Licúa con cuidado hasta obtener una crema homogénea.
- Regresa la preparación a la olla, incorpora la crema y sazona con sal y pimienta.
- Calienta a fuego bajo durante 2 minutos sin dejar que hierva intensamente. Sirve caliente.
















